“Ello respira, ello se calienta, ello come. Ello caga, ello besa.”1
Ello desea, ello desea libremente. Ello siente culpa. Ello desea como un niño. Ello se reprime.
Nunca somos uno, somos muchos.
Muchos con normas.
Muchos con culpas.
Muchos con deseos…
¿A dónde se fueron los deseos cuando es mayor la culpa?
¿Seremos muchos también en el inconsciente?
¿Penetrará tan profundo la culpa?
¿Será posible no pensar?
¿Será posible solo actuar como reflejo del inconsciente?
Pero antes de la culpa hubo algo, hubo una niñez.
Hubo una niña que, si lo ve, lo quiere.
Que, si está bien o mal,
si se puede o no,
lo desea igual.
Hubo una niña que si deseaba, su mirada lo reflejaba.
Que si deseaba, su cuerpo lo demostraba.
Hubo una niña a la cual la culpa no reprimía.
Definición de la palabra “deseo” según la RAE: “Movimiento afectivo hacia algo que se apetece. Acción y efecto de desear. Objeto de deseo. Impulso, excitación venérea. Anhelarlo con vehemencia”.
En este trabajo queremos mostrar el deseo a través de la imagen. Para esto, nos focalizamos en las fotos de niños que registramos en el Parque Rodó. En ellas se puede apreciar cómo los protagonistas expresan este sentimiento mediante miradas, gestos, lenguaje corporal en general. ¿Qué los diferencia de los adultos? Que ellos todavía no están reprimidos por la culpa.
En este trabajo queremos mostrar el deseo a través de la imagen. Para esto, nos focalizamos en las fotos de niños que registramos en el Parque Rodó. En ellas se puede apreciar cómo los protagonistas expresan este sentimiento mediante miradas, gestos, lenguaje corporal en general. ¿Qué los diferencia de los adultos? Que ellos todavía no están reprimidos por la culpa.
Las sociedades estructuran el deseo. La socialización de los individuos consta en aprender qué deseos están permitidos y cuales no. Esta "negación" comienza a generar el sentimiento de culpa, responsable de la autorepresión.
Pero en la etapa inicial del aprendizaje de estas normas, el deseo se manifiesta libremente y esto es lo que queremos representar en las presentes fotografías.
“A través de la tarde dorada
el agua nos lleva sin que hagamos esfuerzo,
pues los que empujan los remos
son unos brazos infantiles
que intentan, con sus manitas
Juan Manuel Serrat - Esos locos bajitos
Que lindo sería ser niños otra vez, experimentar sin prejuicios y desear de forma libre...
1. DELEUZE, Gilles; GUATTARI, Félix. El Anti Edipo. Capitalismo y esquizofrenia, 1973.

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